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Tessa Barlo

Juana"La
Loca"
Nacida en
Toledo el 6 de noviembre de 1479
Heredera de
un imperio en el que jamás se ponía el Sol, bellísima,
inteligente y bien dotada para la música, Juana de Aragón
y Castilla, segunda hija de los reyes católicos de España,
pasó a la historia con el impiadoso apelativo de "Juana la
Loca". Se lo ganó después de actos tan desmesurados como
velar por espacio de 19 años el cadáver de su marido. Para
los historiadores, el de ella no era un desequilibrio
cualquiera: tuvo origen en un gran amor que ciertas
circunstancias transformaron en locura.

En
febrero de 1496 se realizó la boda por poderes entre la
infanta Juana y el archiduque Felipe. En agosto, una
armada de 120 navíos con 15.000 hombres a bordo acompañan
a la infanta hasta Flandes. La misma armada se encargaría
de traer a España a la archiduquesa Margarita, hermana del
archiduque, para sus nupcias con el heredero del trono
español, el príncipe Juan.
Cuando los esposos se encontraron, surgió entre ellos una
fuerte atracción que alcanzó tal grado que, sin esperar a
los esponsales oficiales, esa misma noche, se retiraron a
sus aposentos para dedicarse con gran ardor a consumar el
vínculo matrimonial. El 16 de Noviembre de 1498, nació en
Bruselas la infanta Leonor, hermana mayor del futuro
emperador Carlos. Para entonces ya habían llegado a
Castilla rumores sobre las graves desavenencias del joven
matrimonio. Juana no podía soportar los devaneos amorosos,
extra conyugales, de su bello "Don Juan flamenco" y poco a
poco se fue amargando y enrareciendo su carácter.
 
Juan el
heredero de los Reyes Católicos había fallecido en 1497.
Isabel, siguiente en los derechos de sucesión, también
fallece de parto en el año 1500, y también fallece su hijo
poco después, cuando ya había sido reconocido como
príncipe heredero por las Cortes de Castilla. Los Reyes
Católicos, ante esa situación, reclaman la presencia, en
España, de Juana y Felipe. Juana se ha convertido en la
heredera de los reinos españoles y debe estar en España.
Los archiduques recorrieron Francia con un numeroso
séquito y ajuar. El 29 de enero de 1502 entraban en España
por Fuenterrabía. El 22 de mayo fueron reconocidos como
príncipes de Castilla y de Aragón. Juana habría de ser la
primera mujer que, por derecho propio, reinara sobre
Aragón.
Felipe
se hartó pronto de la severa corte castellana y regresó a
Flandes, dejando en España a su esposa que estaba
embarazada del que sería el infante Fernando. Fernando
nace en 1502 y su madre decide dejar España y seguir a su
esposo a Los Países Bajos, cosa que no consigue hasta
1504, por la fuerte oposición de sus padres a que deje el
reino. Reunida con su esposo, la vida en común se hace
cada vez más difícil. Felipe tenía una amante que todo el
mundo conocía en la corte flamenca. Durante un fiesta,
Juana se abalanzó sobre ella como una fiera. Tras esa
escena, que Felipe castigó con dureza, Juana empezó a
perder definitivamente la razón. Felipe estaba harto de
"La Terrible", como era apodada la infanta española en
Flandes.

Las
tristes noticias sobre su hija aceleraron la muerte de
Isabel la Católica que en su testamento nombraba
gobernador de Castilla a su esposo Fernando en ausencia de
su hija, "...que en viniendo esta y no queriendo o no
pudiendo gobernar, gobernará el rey Don Fernando".
Añadía que en caso de incapacidad de su hija, la regencia
debería ser desempeñada por éste hasta la mayoría de edad
de su nieto Carlos. La Reina falleció el 26 de noviembre
de 1504 en Medina del Campo.

El
rey Fernando, para asegurarse el trono de Castilla trató
de concertar matrimonio con Juana la Beltraneja,
supuesta hija de Enrique IV de Castilla "el Impotente",
cuya paternidad se atribuía a su valido don Beltrán de la
Cueva, Duque de Alburquerque, por sus amores con la reina.
La Beltraneja, refugiada en un
convento portugués, contaba todavía con apoyo de una parte
de la nobleza castellana para la sucesión que, en su día,
fue causa de graves combates contra los partidarios de
Isabel y Fernando. Felipe el Hermoso influyó sobre
el monarca luso para evitar semejante boda. Fracasada la
tentativa de boda, Fernando influyó sobre su hija para que
abdicara en él, pero Felipe interceptó el documento y
encerró a su esposa. Así, impedía que fuera visitada por
los embajadores de su padre. Fernando tenía grandes
enemigos en Castilla.
Los
partidos castellanos antifernandistas estaban
representados por los títulos: Bejar, Benavente, Medina
Sidonia, y Villena que optaron por favorecer el
nombramiento de Juana y Felipe como sucesores únicos del
Reino de Castilla. El rey para contrarrestar las intrigas
de Felipe, tanto en España como en Francia, contrajo
matrimonio (19 de octubre de 1505) con Germana de Foix,
joven, poco agraciada y "algo co xa",
sobrina de Luís XII de Francia, pero era divertida,
coqueta y dada a las fiestas y banquetes que harían de
ella una mujer extremadamente gorda en su madurez. Pero se
impuso el respeto castellano por el testamento de la reina
Isabel y se propició un arreglo de forma que pudiera
correinar Fernando. Felipe, para ganar tiempo, acepto la
solución que quedó establecida en la Concordia de
Salamanca (1505) en la que fue reconocido como rey de
Castilla. Las rentas del reino se dividieron en tres
partes.





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