Nefertiti, cuyo verdadero nombre era Nofretete ("la belleza que nos llegó de allí"), era sobrina de la reina Tiy, esposa principal de Amenotep III el Magnífico.

Nació en 1397 a.C. como primogénita de Ay y su primera esposa, cuyo nombre se desconoce pero de la que se conserva el renombre de una gran belleza. Ay se casó aún otras dos veces, una con la también muy hermosa Tey, que le dio a su segunda hija Mutnedjemet, y en último lugar con su propia nieta, a la que desposó con 82 años.

La belleza de Nefertiti destacó muy pronto entre sus iguales, así como su afecto por su joven primo Amenhotep (o Amenofis). En 1381 a.C., con dieciséis años, Nefertiti contrae matrimonio con el futuro faraón, y ese mismo año nace su primera hija.

 



El reinado de Amenhotep IV empezaría el siguiente año, y tendría una gran importancia histórica. Su padre, Amenhotep III, había desafiado a la poderosa casta de los sacerdotes nombrando a Atón como la principal deidad egipcia, y a sí mismo como su encarnación en la Tierra.

Por aquel entonces Egipto era un país próspero que vivía en paz, pero Amenotep IV no parecía dispuesto a abandonar el camino que le había indicado su padre. Cambió su nombre para honrar al nuevo dios y se hizo llamar Akenatón, "Atón está satisfecho".

Luego impuso el primer monoteísmo de la historia prohibiendo el culto a los dioses tradicionales y especialmente al favorito de los sacerdotes, Amón.

Prohibió la representación de los dioses con cabeza de animal y cambió el nombre de Tebas por "el esplendor de Atón". Los artistas egipcios de la época recibieron una mayor libertad para representar escenas cotidianas desligando en mayor medida la expresión artística de los rituales religiosos.

El realismo con que el propio faraón y su esposa fueron representados, ha permitido a algunos estudiosos especular que Akenatón pudiera estar afectado de hidrocefalia o síndrome de Marfan basándose en las características de su cráneo, sus caderas y su vientre.

El matrimonio tuvo por entonces otra hija y una tercera nació también de la relación incestuosa del faraón con su propia madre, algo bastante frecuente por entonces en las dinastías reales de Egipto

 

 

Hacia 1354 a.C., durante la ceremonia de coronación en Tebas, se producen algunas revueltas que el general Horenheb decide acallar sin consultar al faraón. Por este motivo, y considerando a Tebas una ciudad corrompida e ingobernable, Akenatón decide trasladar la capital y elige un lugar a 125 Km río abajo que llama Aketatón.

Esta ciudad, la primera en la historia con un plan urbanístico global, tardó cuatro años en construirse y presentaba una red de grandes calles rectas, zonas verdes, palacios y un magnífico templo en honor a Atón. Allí nació Tutankamón en 1352 a.C., único hijo y heredero de Akenatón, fruto también de la relación con su madre.

Un año después, Akenatón repudia a Nefertiti, algo inaudito por entonces, y desposa a una de sus hermanas, Meritaten. Poco se sabe de la vida de la reina desde entonces, salvo que vivió en el llamado castillo norte de la ciudad durante los cinco años restantes de vida del faraón, quien debió morir envenenado hacia el 1334 a.C. Habían transcurrido diecisiete años de reinado.

Se considera la posibilidad de que Nefertiti actuara como regente durante la primera época del reinado de Tutankamón, que por entonces tenía solo nueve años. Durante su estancia en el trono, el nuevo faraón recuperó las viejas tradiciones en la religión y el arte, devolviendo a Menfis y Tebas las respectivas capitalías en lo político y religioso.

Tutankamón, uno de los faraones más breves y en la actualidad más famosos por las circunstancias del descubrimiento de su tumba, acababa así con la obra de su predecesor.

Se cree que Nefertiti pudo morir en Aketatón durante una epidemia de Tracoma, aunque no existen pruebas que defiendan esa tesis. La momia de la reina no ha sido hallada hasta el momento.

Se conserva un hermoso busto de Nefertiti, realizado en piedra caliza policromada, en el Staatliche Museum de Berlín. La obra se mantiene en perfecto estado, aún después de tres mil años, gracias al repentino y misterioso abandono del taller de su escultor, llamado Tutmis.

Por alguna razón, este busto fue a parar, junto con otras obras, a un lecho de arena en Amarna, que treinta siglos después habría de ser removida por el alemán James Simon, aunque el hallazgo se atribuye también a Borchant


 

 

Nefertiti y Akhenatón

Akhenatón, junto con su esposa Nefertiti cambiaron radicalmente la historia de Egipto. Conocido inicialmente como Amenhotep IV, el "faraón hereje" se decató hacia la figura del dios solar Atón. A los 6 años de reinado en honor a la citada divinidad, se hizo llamar Akhenatón. Su religión fue la primera de la historia en rendir culto a un único dios. Creó una ciudad nueva, Akhetatón, en Tell el-Amarna. Allí, el arte floreció creando nuevos y originales estilos.

 

Otro enigma envuelve a sus descendientes: ¿Quíen era Smenkhare, el sucesor de Akhenaton? ¿Qué lazos sentimentales y familiares los ligaban? ¿Era Tutankhamón, el faraón siguiente a Smenkhare, además de su yerno, hijo de Akhenatón? ¿Qué pasó en Akhetatón antes de ser arrasada?¿Qué extraña fatalidad hizo que muriesen, una tras otra, las amadas hijas de la pareja real?

Estas son algunas de las prguntas sin respuesta que se esconden dtras la eterna mirada de Nefertiti.


 

 ANTERIOR        SIGUIENTE

INDEX

 

PAGINA PRINCIPAL